
Revista Cognosis. Revista de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación ISSN 2588-0578
Calidad de enseñanza docente y nivel de rendimiento académico en lectoescritura en la Escuela José María Huerta
Vol. VI. Año 2021. Edición Especial, Septiembre
equiparles para la vida adulta”, en otro orden de cosas, ORELAC-UNESCO
(2007) citado por (Martínez et ál., 2016), sostiene que la educación de calidad
es un derecho fundamental de todos los individuos, cuyas características
principales son el respeto a los derechos, la equidad, la relevancia y la
pertinencia, además de dos componentes de carácter operativo: la eficacia y la
eficiencia. Por lo tanto, una educación de calidad debe de considerar un mayor
nivel educativo para el desarrollo humano del país.
La educación debe someterse a constante evaluación, para generar educación
de calidad y calidez para los estudiantes, debe de ser vigilada de manera que
cumplan con los requisitos establecidos en la institución para lograr
aprendizaje significativo en los estudiantes.
La evaluación docente empezó a tener un papel estratégico dentro del Sistema
Educativo Nacional, por ello, Ponce (2005) citado por Martínez et ál., (2016),
dice que, el desempeño profesional docente es la actuación del profesor de
acuerdo a sus competencias pedagógicas para poder orientar, guiar, y evaluar
el proceso de aprendizaje del alumno, para lo cual se debe tener el dominio de
tareas y funciones específicas para la función docente.
El Ecuador hizo el lanzamiento de estándares de calidad en noviembre de 2012
mediante el Acuerdo Ministerial 482, pero hasta la presente fecha no existe una
verdadera aplicación ni evaluación, a lo mejor la intención es muy buena, pero
el proceso no es el correcto, porque no hay un verdadero diagnóstico de la
calidad de nuestra educación, no hay datos relevantes que se indique cual es la
cruda realidad de los aprendizajes y no existe el compromiso de muchos
docentes (Barrera, Barragán y Ortega, 2017).
Según el Ministerio de Educación del Ecuador (2012) citado en Barrera et ál.,
(2017) dice que “el principal propósito de los estándares es orientar, apoyar y
monitorear la acción de los actores del sistema educativo hacia su mejora
continua. Por otro lado, de acuerdo con los resultados generales emitidos por el
Instituto Nacional de Evaluación Educativa “INEVAL” (2017), en el ciclo 2016-
2017 se evaluaron a 182141 estudiantes, de los cuales 89051 son hombres y
93090 son mujeres que pertenecen a 1909 instituciones fiscales. El promedio
obtenido no llegó más de 7,5 puntos.
El promedio obtenido por los estudiantes no llega a 8 puntos, los estudiantes
no han rendido académicamente como se esperaba, y lo que se esperaba era un
puntaje de entre 9 y 10, con esto se analiza que el rendimiento académico
depende de la calidad de enseñanza de los docentes.
El rendimiento académico de los estudiantes es algo que debe de tomarse muy
en cuenta, es por eso que Montoya, Oropeza y Ávalos (2019) mencionan que el
rendimiento académico es un indicador importante de la calidad educativa, ya
que es un predictor de éxito o fracaso escolar, y debe ser analizado a la par de
las diversas variables que influyen en los procesos de aprendizaje, por ello es
considerado un problema de relevancia dentro del sistema educativo y de todos
sus actores que trasciende el contexto escolar.