
Revista Cognosis. Revista de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación ISSN 2588-0578
Evaluación de un modelo de liderazgo educativo en estudiantes de posgrado de universidades privadas de Puebla
Vol. VII. Año 2022. Número 3, julio-septiembre
radical en la sociedad, en la modernidad, en el amor y en la educación de la
actualidad. La vida ha dejado sus estructuras sólidas y se ha convertido en una
masa líquida que no puede sostenerse por sí misma y toma la forma del
contendedor en donde se encuentra.
En su capítulo “Aprender a caminar sobre arenas movedizas”, Bauman (2013,
p. 155), expresa:
Fueron necesarios más de dos milenios desde que los sabios de la antigua
Grecia inventaron el concepto de paidea para que la idea de «educación a lo
largo de toda la vida» pasara de ser un oxímoron (un contrasentido) a
convertirse en un pleonasmo. Tan extraordinaria transformación no se produjo
hasta fecha reciente, en las últimas décadas y por efecto del ritmo radicalmente
acelerado del cambio en el contexto social en el que los principales agentes de la
educación -tanto los profesores como los alumnos- tenían que actuar.
En ese ritmo acelerado y líquido, fluye la educación del siglo veintiuno. Las
instituciones, antes con estructuras firmes, procesos definidos y una
cosmovisión bien definida, ahora deben responder a una sociedad con una
perspectiva flexible, cambiante, en movimiento y sin ataduras.
Un segundo desafío se encuentra en la visión surgida en el concepto de un
mundo VUCA que es “un acrónimo inglés que reúne las características cada vez
más impredecibles del mundo actual: volatilidad, incertidumbre, complejidad y
ambigüedad (Volatility, Uncertainty, Complexity y Ambiguity). Es un concepto
que nació en los años noventa en el ámbito de las academias militares” (Factor
Humà, 2015) y que en los últimos treinta años ha tenido vigencia cada vez más
intensa. La vucalidad, entendida como la característica definitoria de este
mundo VUCA, está cada vez más presente en la vida cotidiana. Hoy hay
empleo, mañana ya no. Hoy es difícil discernir entre noticias y fake news. La
economía familiar es cada vez más, como el humo. El currículo de hoy, dentro
de poco será caduco, obsoleto.
El tercer desafío es la digitalidad. Un neologismo que aún no se encuentra en el
diccionario de la Real Academia Española, pero que, por su significado,
trascendencia, importancia y urgencia, ya es abordado por diversos analistas.
Prueba de ello es el artículo publicado en la Revista Digital Universitaria, de la
Universidad Nacional Autónoma de México. En él, Chanona (2017, p. 4) expresa
al respecto de la digitalidad que:
Es un error reducir la digitalización a un asunto técnico o procedimental, en
verdad estamos frente a algo mucho más profundo y paradigmático; algo que va
más allá de un cambio de programa o procedimientos. En realidad, el acto de
digitalizar abre la puerta a un mundo alterno que corre paralelo al que
reconocemos como real y al que interviene y transforma, extiende y muta, lo
reordena y resignifica, mientras transcurrimos y construimos en él sentido y
“normalidad”, lo que nos impide ponderarlo plenamente en toda su capacidad y
poderío. Estamos, más allá de un salto cuántico o epistémico, en la vivencia de
una nueva dimensión de la realidad que transforma valores, rangos y medidas