
Hugo David Tapia Sosa, Alejandro Eleodoro Estrabao Pérez
Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación. Universidad Técnica de Manabí. ECUADOR.
conocimiento y el descubrimiento de los principios, leyes y teorías cobran
sentido y significación, a su vez el reconocimiento de los saberes ancestrales
producto de la igualdad en la discusión y la argumentación de las ideas de las
personas que se encuentran en su entorno.
Resultado de la construcción del conocimiento en las ciencias experimentales,
los elementos conceptuales, metodológicos y de indagación aportan para que
los estudiantes alcancen una formación científica básica, que les permitirá
comprender la realidad natural y poder intervenir en ella, introducirse en el
valor funcional de la ciencia.
Por lo que el desarrollo de la habilidad de explicar y predecir fenómenos
naturales cotidianos implica utilizar los instrumentos necesarios para indagar
la realidad de una manera objetiva, rigurosa y contrastada. Además, estas
habilidades potencian actitudes en favor de la conservación, a largo plazo, de la
naturaleza y el uso sostenible de los recursos naturales.
En la dimensión actividades, está implicada dialécticamente la mediación del
docente una de sus funciones centrales es la orientación de la acción, la
resolución de problemas, tarea y proyectos, desde ese posicionamiento
didáctico se integran en la actividad de aprendizaje, los medios y la evaluación
que da cuenta no solo de los saberes conceptuales, sino de la forma cómo se
consolidan la formación de las capacidades o competencias.
Para Suárez (2005:65) la mediación del docente se expresa cuando se asume el
rol de fomentador de análisis, inductor de cambios, activador de búsqueda,
motivador y facilitador de experiencias, suscitador de discusión y crítica,
generador de hipótesis, planeador de problemas y alternativas, promotor y
dinamizador de cultura, frente a un grupo estudiantil que piensa, crea,
transforma, organiza y estructura conocimientos en un sistema personal y
dinámico.
En correspondencia con lo anterior, Díaz y Hernández (1999) sostienen que el
docente es un organizador y mediador en el encuentro del estudiante con el
conocimiento y su función primordial es la de orientar y guiar la actividad para
el desarrollo mental constructivo producto que aprenden a gestionarse su
propio aprendizaje, por lo que proporcionará una ayuda pedagógica ajustada a
sus competencias.
En el caso de Feuerstein (1990) sostiene que el aprendizaje mediado es un
constructo desarrollado para descubrir la interacción especial entre el
estudiante y el mediador, lo que hace posible el aprendizaje intencional.
Por su parte, Ferreiro (2006) señala que el docente favorece el aprendizaje,
estimula el desarrollo de potencialidades y corrige funciones cognitivas
deficientes, es decir mueve al sujeto a aprender en su zona potencial. También
son mediadores los padres, amigos y maestros.
En las investigaciones de: Ríos (1997), Carretero (1998), Díaz y Hernández
(1999), Coll (2000), Ontoria, Gómez y Molina (2000) y Monereo (2001), precisan