CoGnosis
Revista de Educación
e-ISNN 2588 0578 Vol. 10, Núm. 3: julio-septiembre, 2025 DOI: 10.33936/cognosis.
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La teoría de las representaciones sociales en la formación
de docentes de la Escuela Normal Superior a partir de la
COVID-19
The theory of social representations in the training of teachers
at the Higher Normal School after COVID-19
AUTORES:
María de los Ángeles Salas Uribe
Escuela Normal Superior de Nayarit / Instituto Estatal de Educación Normal de
Nayarit. Tepic, Nayarit, México.
asalasu@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0004-3960-2313
Fernando Rafael Morales Núñez
Escuela Normal Superior de Nayarit / Instituto Estatal de Educación Normal de
Nayarit. Tepic, Nayarit, México.
fenguemo@gmail.com
https://orcid.org/0009-0001-5134-7640
Fecha de recepción: 2024-05-15
Fecha de aceptación: 2024-07-04
Fecha de publicación: 2025-07-14
DOI https://doi.org/10.33936/cognosis.v10i3.7548
RESUMEN
La Educación en México, atraviesa en estos momentos por profundas
transformaciones tanto en la educación básica como normal, situación que tiene
como propósito el perfeccionamiento de todo el sistema educativo y de manera muy
particular ante la pandemia de COVID-19. que nos azota desde el 2019, con vistas
a que se pueda mejorar la calidad integral de la educación, sin tener en
consideración la variante que se desarrolle para continuar ofreciendo educación de
calidad a todos los ciudadanos. El tema que nos ocupa en esta investigación que
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puede ser considerada como de revisión bibliográfica o documental, está
directamente relacionado con lo anterior, dado que en la educación normal se
requiere también transformaciones, desde los planes y programas, para que se
correspondan con la Reforma Integral que se va realizando en toda la educación
básica desde el año 2017; así como este estudio planteó como propósito considerar
desde un estudio teórico cuales pudieran ser las alternativas que durante la
presente pandemia de COVID-19 se pudieran emplear para mejorar el desempeño
de los catedráticos de la Escuela Normal Superior, que repercutirá en su
capacitación desde su labor y con ello lograr su desempeño competencial en estos
momentos y mantener a calidad de la educación en la formación de los futuros
docentes. Este análisis de revisión teórica se sustentará en la teoría de las
representaciones sociales, en la parte correspondiente a la psicología social, es una
valiosa herramienta dentro y fuera del ámbito de esta ciencia, porque ofrece un
marco explicativo sobre los comportamientos de las personas ya que no se
circunscribe a las circunstancias particulares de la interacción, sino que trasciende
al contexto cultural y a las estructuras sociales más diversas como, por ejemplo,
las estructuras de poder y de subordinación que se pueden generar en cualquier
sociedad.
PALABRAS CLAVES: Educación Normal; autoperfeccionamiento; habilidades;
competencias; Representaciones Sociales.
ABSTRACT
Education in Mexico is currently going through profound transformations in both
basic and normal education, a situation that aims to improve the entire educational
system and in a very particular way in the face of the COVID-19 pandemic. that
has plagued us since 2019, with a view to improving the comprehensive quality of
education, regardless of the variant that is developed to continue offering quality
education to all citizens. The subject that concerns us in this research, which can
be considered as a bibliographic or documentary review, is directly related to the
above, since in normal education transformations are also required, from the plans
and programs, so that they correspond with the Reform Comprehensive that has
been carried out throughout basic education since 2017; As well as this study
proposed the purpose of considering from a theoretical study which could be the
alternatives that during the present COVID-19 pandemic could be used to improve
the performance of the professors of the Higher Normal School, which will affect
their training from their work and thereby achieve their competence performance
at this time and maintain the quality of education in the training of future teachers.
This theoretical review analysis will be based on the theory of social
representations, in the part corresponding to social psychology, it is a valuable tool
within and outside the scope of this science, because it offers an explanatory
framework on the behaviors of people since It is not limited to the particular
circumstances of the interaction, but rather transcends the cultural context and
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the most diverse social structures, such as the structures of power and
subordination that can be generated in any society.
KEYWORDS: Normal Education; self-improvement; skills; competencies; social
representations.
1. INTRODUCCIÓN: PUNTO DE PARTIDA
El campo de la educación en la actualidad presenta una característica fundamental
que reside en la diversidad de los dominios que abarca así como de los enfoques
que le conciernen principalmente el de las ciencias humanas en el cual se
encuentra inmerso a la formación escolar a través de la formación de adultos y en
especial a los formadores de docentes, de tal modo que Mialaret (2011) puede
afirmar que el concepto de educación se ha enriquecido considerablemente en el
curso de las últimas décadas y que las ciencias de la educación actuales convocan
a nuevos campos científicos para describir, analizar y si es posible, explicar las
situaciones contemporáneas de educación y de formación .
Considerando lo anterior la teoría de las Representaciones Sociales ha sido
considerada de gran nivel de desarrollo para las ciencias sociales, pues una de sus
características es la utilidad social (Rateau y Mónaco, 2013). Por lo tanto, la
interpretación de la realidad a partir de una visión común que se da iniciando de
una representación para orientar las prácticas docentes y las acciones
emprendidas por los grupos de catedráticos en la formación de sus estudiantes.
En este trayecto se encuentra lo relacionado con la autosuperación y el proceso de
autoperfeccionamiento en ejercicio de los catedráticos de la Escuela Normal
Superior (ENS), en función de mejorar la calidad del servicio que se ofrece en la
formación de los nuevos docentes, sobre la base de las nuevas condiciones
generadas por la pandemia de COVID-19. Es importante destacar que el
autoperfeccionamiento de los catedráticos de la Normal Superior, es un proceso
complejo, pues debe realizarse desde el ejercicio de su profesión, pero que al mismo
tiempo sin descuidar o desplace la calidad de su desempeño profesional.
El estudio de las habilidades docentes, en las instituciones de educación superior
por parte de las universidades e institutos y de los estudiantes es un tema de
permanente actualidad, ampliamente debatido, abarcador y complejo, que ha
profundizado con cierta intensidad desde finales del siglo pasado a la actualidad a
través de los colectivos docentes y de acuerdo a Banch y Lozada (2000) el
conocimiento y análisis de la representación social constituye un paso significativo
para la transformación de las prácticas de carácter social.
Uno de los aspectos motivadores de este artículo es el pensamiento propio de que
el profesor de la Escuela Normal Superior ejerce influencia muy directa en el
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rendimiento de sus alumnos, se considera como el promotor más importante en la
incansable búsqueda del conocimiento para obtener los niveles requeridos en su
desempeño profesional como docente. Otro elemento a tener en cuenta para el
desarrollo de este trabajo, lo constituye el impetuoso avance y empleo en el proceso
de enseñanza aprendizaje de las nuevas tecnologías, que ejercen presión al docente
para mejorar y trasformar sus competencias profesionales; al respecto, existen
muchas alternativas que a nuestro juicio, están directamente vinculadas con la
posibilidad de mejorar o adquirir nuevas habilidades y/o competencias con las
nuevas tecnologías, para enriquecer el desempeño profesional como docente de la
educación en general.
Es necesario plantear que los profesores o catedráticos tiene que articular su
trabajo de formación con una consistente reflexión que debe de estar centrada en
el desarrollo del proceso enseñanza y aprendizaje, unido o directamente vinculado
con los procesos formativos de las competencias profesionales, de los futuros
docentes.
2. MÉTODOS: RUTA METODOLÓGICA
Resulta particularmente importante señalar que fue Moscovici quien plantea la
teoría de las Representaciones Sociales (RS) en 1961 sin embargo conviene resaltar
el vínculo histórico que estableció Durkheim, quien conformó el concepto de
representación colectiva y fue fuente de inspiración para la teoría de las
Representaciones Sociales de Serge Moscovici planteada en La Psychanalyse, son
image et son public.
Durkheim innovó en el campo de la educación haciendo reflexiones que hasta
nuestros días resultan actuales, además hizo énfasis en que la educación debe
distinguirse de la pedagogía ya que reclama paciencia y prudencia, según este
autor la ciencia de la educación es intermediaria entre el arte y la ciencia ya que
ésta es un sistema de ideas relativas a la práctica, que dominan o conocen la
realidad que les rodea mediante explicaciones que sustentan de los procesos de
comunicación y del pensamiento social, es aquí donde está presente la teoría de
las representaciones sociales
La mencionada teoría de las representaciones sociales (RS) sintetiza todas las
explicaciones y, en consecuencia, hace alusión a un tipo particular de
conocimiento que juega una función crucial sobre cómo la gente piensa y organiza
su vida cotidiana y también profesional: el conocimiento del sentido común, todo
ligado al desarrollo de las habilidades que les permiten a los catedráticos
desarrollar su labor de interacción educativa en la formación de los futuros
docentes, pues según Passeron (1991)
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…pueden desprenderse tres representaciones: la de la difusión de un conocimiento
que se impone por mismo sin necesidad de un apoyo pedagógico, que
corresponde a una imagen profética del docente, la de una orientación hacia la
elevación moral, social y cultural del educando que corresponde a una visión del
docente para pensar, y la centrada sobre el proceso pedagógico que asegura la
información sobre el estado del saber científico en un determinado momento
histórico y que desarrolla una postura mental que permite la transposición d
competencias especializadas en la vida cotidiana corresponde a la imagen del
docente como pedagogo didacta.
En el mundo de hoy juega un papel relevante las competencias de cada uno de los
individuos, y es aquí donde se ponen de manifiesto lo relativo a las
Representaciones Sociales, pues en definitiva, constituyen sistemas cognitivos en
los que es posible reconocer la presencia de estereotipos, opiniones, creencias,
valores y normas que suelen tener una orientación actitudinal positiva o negativa,
en este caso teniendo estas últimas debemos dejarlas a un lado y sustentar
nuestras creencias, valores, normas y opiniones, como formadores de formadores.
Lo expresado con anterioridad, pone de manifiesto que los docentes tienen un rol
determinante en la misión y visión que les encomienda la sociedad, es donde se
sintetizan los sistemas de códigos, valores, lógicas clasificatorias, principios
interpretativos y orientadores de las prácticas, docentes que definen la llamada
conciencia colectiva, la cual se rige con fuerza normativa en tanto instituye los
límites y las posibilidades de la forma en que los catedráticos tiene que formar a
los futuros docentes. Por lo tanto la educación tiene un vínculo histórico con las
representaciones sociales pues se han focalizado en la relación que mantienen las
formas científicas del conocimiento con el conocimiento ordinario bajo la forma de
sentido común.
El abordaje de las Representaciones Sociales posibilita, por tanto, “entender la
dinámica de las interacciones sociales y aclarar los determinantes de las prácticas
sociales y sobre todo las educativas, pues la representación, el discurso y la
práctica se generan mutuamente”. (Abric, 1994). Tienden que de una manera u
otra a la formación de valores y actitudes son representativas de la sociedad a la
que pertenecen, pero esta formación de competencias no puede estar ajenas a las
necesidades de la sociedad.
De lo anterior se deriva la importancia de conocer, desentrañar y cuestionar el
núcleo figurativo de una Representación Social alrededor del cual se vinculan o
entrelazan creencias ideologizadas, pues ello constituye un paso significativo para
la modificación de una representación y por ende de una práctica social. (Banchs,
1991).
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Lo anterior ha llevado a que la literatura sobre este tema se haya incrementado
recientemente, en la cual se presentan diversas interpretaciones relacionadas con
esta noción, se establecen algunas alternativas para poderla emplear en diversos
ámbitos de la formación escolar, tales como la educación sica, la formación del
técnico de nivel medio y la formación de profesionales con estudios de educación
superior. Un elemento relevante en la teoría que nos permita conjugar lo que debe
cambiar o adquirir un catedrático se sustenta en lo planteado por Moscovici y
citado por Banchs al plantear que
“…estudió cómo las personas construyen y son construidas por la realidad social
y a partir de sus elaboraciones propuso una teoría cuyo objeto de estudio es el
conocimiento del sentido común enfocado desde una doble vía: desde su
producción en el plano social e intelectual y como forma de construcción social de
la realidad. En este sentido la noción de realidad social y su proceso de
construcción es un elemento clave para la comprensión de esta teoría. (Banchs,
1988)
Siendo por esta causa que la propuesta curricular por competencias para la
educación superior adquiere dos elementos contradictorios: por una parte, tiene
capacidad para establecer una formulación de alta integración en la competencia
general, para luego dar paso a diversas competencias menores que fácilmente
decaen en una propuesta de construcción curricular por objetivos fragmentarios.
Para Berger y Luckmann (1991), cuando hacen referencia a las Representaciones
Sociales explican o expresan la construcción social de la realidad y se hace
referencia a la tendencia fenomenológica de las personas a considerar los procesos
subjetivos como realidades objetivas, que deben de manifestarse en el proceso de
la formación como docentes en la actualidad. Pero, no se debe interpretar
literalmente, sino que debe de tenerse una significación lo más objetiva posible de
cómo formar a las nuevas generaciones de docentes para lograr el encargo social
sobre la interacción y la comunicación catedrático estudiante en formación.
Aquí es importante expresar que un docente que tiene varios años desempeñando
esa función en las Escuelas Formadoras de maestros ya tiene una representación
social del mundo en que se ha formado y producir un cambio es tan importante
con el arribo de la pandemia COVID-19, y es en este momento cuando se ponen de
manifiesto los múltiples conceptos que tratan de definir las Representaciones
Sociales, ello ocurre porque las estas son fáciles de captar, pero su definición
conceptual no comporta la misma facilidad debido a la complejidad de los
fenómenos de los que da cuenta.
Por lo anterior es que Jodelet (1984), indica que el campo de representación designa
al saber de sentido común, cuyos contenidos hacen manifiesta la operación de
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ciertos procesos generativos y funcionales con carácter social. Por lo tanto, se hace
alusión a una forma de pensamiento social.
“…la manera en que nosotros suje - tos sociales, aprehendemos los
acontecimientos de la vida diaria, las características de nuestro medio ambiente,
las informaciones que en él circulan, a las personas de nuestro entorno próximo o
lejano. En pocas palabras el conocimiento “espontáneo”, ingenuo (...) que
habitualmente se denomina conocimiento de sentido común o bien pensamiento
natural por oposición al pensamiento científico. Este conocimiento se constituye a
partir de nuestras experiencias, pero también de las informaciones, conocimiento
y modelos de pensamiento que recibimos y transmitimos a través de la tradición,
la educación y la comunicación social. De este modo, ese conocimiento es en
muchos aspectos un conocimiento socialmente elaborado y compartido. Bajo sus
múltiples aspectos intenta dominar esencialmente nuestro entorno, comprender y
explicar los hechos e ideas que pueblan nuestro universo de vida o que surgen en
él, actuar sobre y con otras personas, situarnos respecto a ellas, responder a las
preguntas que nos plantea el mundo, saber lo que significan los descubrimientos
de la ciencia y el devenir histórico para la conducta de nuestra vida, etc.” (Jodelet,
1984:473)
Otro punto de vista al hablar de las Representaciones Sociales es el destacado por,
Farr al parafrasear a Moscovici señalar que las representaciones sociales son:
“Sistemas cognoscitivos con una lógica y un lenguaje propios. No representan
simplemente opiniones acerca de”, “imágenes de”, o “actitudes hacia” sino “teorías
o ramas del conocimiento” con derechos propios para el descubrimiento y la
organización de la realidad. Sistemas de valores, ideas y prácticas con una función
doble: primero, establecer un orden que permita a los individuos orientarse en su
mundo material y social y dominarlo; segundo, posibilitar la comunicación entre
los miembros de una comunidad proporcionándoles un código para el intercambio
social y un código para nombrar y clasificar sin ambigüedades los diversos aspectos
de su mundo y de su historia individual y grupal”. (Farr, 1984: 496).
Muy concretamente se puede expresar que, su importancia para la comunicación,
la interacción y la cohesión de los grupos sociales y muy relevante en la
transformación de los catedráticos formadores de docentes es un proceso muy
complejo, debido al contacto con los conocimientos científicos y los de los saberes
científicos tras su penetración en el espacio público y su apropiación por sujetos
cuya identidad y modos de pensamiento están acentuados por la adhesión a los
valores y creencias de su grupo de pertenencia sin dejar de lado las
representaciones reservadas por los destinatarios de la enseñanza que pueden
facilitar o no los procesos.
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En el proceso de formación de las conductas y de orientación de las
comunicaciones sociales se articula el vínculo lógico entre representaciones
sociales y educación donde en este último campo no basta con abordar el saber y
los efectos vinculados con su difusión y su asimilación en una relación lineal entre
emisión-transmisión-recepción, donde el receptor ya no es considerado como una
tabla rasa entonces las representaciones son sociales en la medida en que facilitan,
a su vez, la producción de ciertos procesos claramente sociales..
Por otra parte, se entiende que en una situación de enseñanza, uno y otro deben
realizar actividades orientadas del lado del docente a un saber científico y su
transposición y del lado del alumno por el aprendizaje de competencias nuevas. En
la medida en que crean una visión compartida de la realidad y un marco referencial
común, las representaciones sociales posibilitan, entre otros muchos procesos
sociales; “como el lugar donde las personas, provistas de unos esquemas
interpretativos socialmente adquiridos, construyen y negocian el sentido de la
interacción”. (Criado, 1991).
Esta propuesta confiere al alumno el poder de cambio, de gestión, reconociéndolo
como actor social, lejos del elemento pasivo receptor, del recipiente vacío que debe
ser llenado por un conglomerado de asignaturas por profesores o computadoras
como si fuera un sistema de almacenamiento.
3. RESULTADOS: INDICIOS Y HALLAZGOS
Al hacer una revisión de la información científica sobre cuestiones pedagógicas y
psicológicas, en lo relacionado con el término de habilidades aparece con diferentes
concepciones algunas de las que relacionarán a continuación. La gran complejidad
que se encontró en las diversas concepciones sobre la naturaleza de las habilidades
está dada por la multiplicidad de conceptos de este término, muy vinculado a la
actividad en el caso de las ciencias psicológicas y pedagógicas, que son las que nos
ocupan en esta oportunidad.
En este sentido, Danilov (1980; citado por Abdulina, 1984) considera a la habilidad
como el conocimiento en acción, siendo una definición muy simple o sencilla, pero
muy apegada a la realidad del empleo del concepto. Otra de las definiciones que
analizamos es la de Álvarez (1999) cuando plantea que:
“La habilidad como la dimensión del contenido que muestra el comportamiento del
hombre en una rama del saber propio de la cultura de la humanidad. Es, desde el
punto de vista psicológico, el sistema de acciones y operaciones dominado por el
sujeto que responde a un objetivo”.
En este sentido, Fuentes, Mestre y Repilado (2007) definen que la habilidad es el
modo de interacción del sujeto con el objeto, es el contenido de las acciones que el
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sujeto realiza, integradas por un conjunto de operaciones que tienen un objetivo y
que se asimila en el propio proceso. Con respecto a lo planteado en las definiciones
anteriores se puede agregar en este sentido lo que explican Mateo y Martínez (2006)
que cuando esta capacidad se manifiesta y permite la aplicación del conocimiento
sobre una realidad específica para su transformación, estamos situados en el
dominio de las habilidades.
De estas afirmaciones se puede decir que, desde el punto de vista de las ciencias
psicológicas las habilidades constituyen una formación psicológica de la
personalidad del sujeto, y de ellas se pueden desprender o formar otras habilidades
como las profesionales pedagógicas; es por ello por lo que, en las características
calificativas del maestro, siguen siendo un elemento inseparable de su actividad
profesional o docente.
Dada la complejidad del análisis de los elementos y de la esencia de las habilidades
que abordan los diferentes autores, se puede decir que las habilidades
profesionales pedagógicas, constituyen el dominio de acciones pedagógicas,
psicológicas y prácticas; que regulan racionalmente la actividad formadora del
docente, que tienen sustento principal, en este proceso, los conocimientos
adquiridos de manera profunda y consciente sobre la responsabilidad que tiene
con la educación en su aspecto formativo, la enseñanza como elemento no personal
del proceso y el aprendizaje.
En este sentido el concepto o término de habilidad, independientemente de las
distintas acepciones que tiene en la bibliografía psicológica y pedagógica actual, es
generalmente utilizado como sinónimo de saber hacer, elemento que en nuestros
días es relevante en todo lo relacionado con los aspectos didácticos, pedagógicos y
en general curriculares en todos los niveles y tipos de educación. La habilidad es
un concepto en el cual se vinculan como se ha repetido en varias oportunidades
aspectos psicológicos y pedagógicos vinculados directamente con el proceso de
formación de los futuros maestros de la educación básica.
El vocablo competencia es polisémico. El diccionario de la Real Academia Española
le atribuye varios significados diferentes unos de otros. Por una parte, competencia
significa “disputa o contienda entre dos o más personas sobre algo; situación de
empresas que rivalizan en el mercado ofreciendo o demandando un mismo
producto o servicio y/o competencia deportiva.
En esos momentos se creía que las personas con mayor o s elevado coeficiente
intelectual y con mejores notas podían ser los profesionales más exitosos en las
organizaciones. Sin embargo, Mc Clelland (1995, citado en HAYGROUP, 1996)
inició una investigación sobre el por qué unos empleados tienen más éxito que
otros en el trabajo:
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“Por medio del método de incidentes críticos identificó qué cualidades o aptitudes
hacían que un trabajador lograra resultados excepcionales. Dicho estudio le llevó
a la conclusión que no había correlación entre los profesionales de mayor
coeficiente intelectual y el éxito, sino que este dependía de otras características
personales como aptitudes y motivaciones”.
Es importante que en esta tesis se hable del concepto de competencia que nació en
el contexto de la formación profesional y que actualmente se está expandiendo al
conjunto de actores que participan en el sistema educativo primordialmente en los
docentes.
Este concepto también se utiliza en los procesos de formación continua y siendo
esto parte de la gestión por competencias que se ha convertido, en los últimos años,
en un modelo integrador y orientador de las diferencias en la formación de los
profesionales.
La literatura sobre el tema contempla varias concepciones del término
competencia; en la generalidad de estas concepciones o conceptos, están las que
identifican las competencias con características de la persona relacionadas con
una actuación de éxito en su puesto de trabajo, por lo que Asís (2007) dice:
“Competencia es la puesta en marcha de un conjunto diversificado y coordinado
de recursos que la persona moviliza en un contexto determinado. Esta puesta en
marcha se apoya en la elección, la movilización y organización de recursos y sobre
las acciones pertinentes que permiten un tratamiento exitoso de esta situación…
la competencia no puede definirse sin incluir la experiencia y la actividad de la
persona”.
Del mismo modo Le Boterf (2000) presenta a la competencia, como la secuencia de
acciones que combinan varios conocimientos, un esquema operativo transferible a
una familia de situaciones. Sin embargo, de acuerdo con lo que conceptualiza Coll
(2007) a este respecto:
“… si bien las competencias no son una panacea que venga a remediar la situación
crítica de los sistemas educativos, actualmente son mucho más que una moda,
pues su presencia después de varios lustros ha obligado a mover el discurso
educativo, para ubicarlas en el momento actual en todos los niveles educativos y a
producir en torno a ellas”.
No obstante, para Zabala (2008) el uso de la noción de competencias se presenta
como alternativa a modelos formativos que han sido insuficientes para dar
respuesta a las necesidades laborales y a los problemas que depara la vida.
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Finalmente señalar una situación que va a tener efectos sobre las identidades
sociales de los alumnos, implican un cuestionamiento de la imagen que tienen los
propios docentes de su trabajo, según Tanguy (1991)
La formación de las competencias no es un acto puramente técnico (que depende
de la puesta en relación de las características de los empleos con las categorías del
saber, del saber hacer...) sino un acto social. Los procesos de aprendizaje sostienen
los procesos de constitución y de adquisición de identidades sociales y estos actúan
a su turno sobre los primeros. La constitución de identidades sociales presupone
representaciones positivas de oficios preparados y de posibilidades de
identificación a los formadores... (además) la evolución en curso del cuerpo docente
de los liceos profesionales se traduce en una mayor calificación técnica de estos, y
correlativamente, en una distancia mucho mayor con las realidades del mundo
obrero y por un debilitamiento de las posibilidades de identificación de una parte
de los jóvenes, particularmente los más desprotegidos, especialmente en las
tecnicaturas superiores. Importa, entonces, vigilar las representaciones de las que
el trabajo industrial, y más específicamente, el trabajo obrero, es el objeto entre los
docentes”. Así los jóvenes podrían “constituir identidades donde el trabajo es
considerado de una manera positiva en su dimensión social (pag. 132)
Estos señalamientos ilustran bien la relación de las representaciones sociales que
tienen los alumnos y los docentes y el rol fundamental que juegan en relación entre
formado y formador.
Al hacer referencia a los conceptos de habilidad y competencia se debe de explicar
que, en los últimos veinte años, esto es desde mediados de la década de los noventa,
en el campo de la educación se pueden encontrar muy diversas formulaciones y
expresiones en torno a este tema entre ellas destacan: formación por competencias,
planes de estudio basados en el enfoque por competencias, propuestas educativas
por competencias.
Para el sistema educativo, el enfoque por competencias tiene también impacto en
el ámbito de la educación superior, y se busca que la formación de profesionistas
universitarios (médicos, abogados, contadores, maestros, etc.) se realice a partir
del enfoque de competencias.
Al analizar la formación de estos profesionistas es relativamente factible identificar
aquellas competencias complejas que pueden caracterizar el grado de conocimiento
experto que pueden mantener en su vida profesional, sin embargo, en el proceso
de construcción de los planes de estudio se requiere elaborar una especie de mapa
de competencias, el cual sólo se puede hacer a partir de un análisis de tareas.
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Sobre la base de los razonamientos anteriores queremos significar que estamos de
acuerdo y podemos decir que los términos habilidad y competencia han tenido
variadas interpretaciones y aplicaciones prácticas en el mundo productivo y de los
servicios de diferentes países.
En este sentido, Mertens (1998) indica que:
“Bajo el paraguas de competencia hay una gran divergencia de aproximaciones,
definiciones y aplicaciones. En su visión, los académicos discuten acerca de las
definiciones puras de las competencias, las calificaciones, las tareas y prestan poca
importancia al desarrollo de un marco de interpretación práctico que es
precisamente lo que las empresas necesitan para evitar la mezcla y confusión entre
los términos que se da en el mundo real de la producción y los servicios”.
En tanto que Perrenoud (2004) identifica a las competencias como la capacidad de
movilizar varios recursos cognitivos para hacer frente a un tipo de situaciones. De
igual forma este autor ha descrito y pormenorizado diez dominios de competencias:
“1. Organizar y animar situaciones de aprendizaje.
2. Gestionar la progresión de los aprendizajes.
3. Elaborar y hacer evolucionar dispositivos de diferenciación.
4. Implicar al alumnado en su aprendizaje y en su trabajo.
5. Trabajar en equipo.
6. Participar en la gestión de la escuela.
7. Informar e implicar a los padres y a las madres.
8. Utilizar las nuevas tecnologías.
9. Afrontar los deberes y los dilemas éticos de la profesión y
10. Organizar la formación continua” (Perrenoud, 2004).
Por otro lado, en cuanto a las competencias profesionales, debemos discurrir lo
que Tobón (2004), señala y que éstas se caracterizan porque:
“Aumentan las posibilidades de empleabilidad ya que permite a los
individuos cambiar con cierta facilidad de un trabajo a otro.
Favorecen la gestión, consecución y mantención del empleo.
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Facilita la adaptación a diversos contextos y escenarios laborales.
No están necesariamente relacionadas a una ocupación en específico.
Su adquisición y desempeño se pueden evaluar desde distintos momentos y
perspectivas”.
Todo lo expresado hasta este momento está muy vinculado o articulado con otro
concepto que es lo concerniente al estándar de competencia y este se plantea como
un constructo que indica las acciones o comportamientos esperados en las
diferentes situaciones de trabajo, y los resultados que se esperan dado el
desempeño del profesional.
De acuerdo con lo anterior Asís (2007) puntualiza por su parte que:
“el estándar de competencia es operativamente una competencia profesional. Estos
estándares son el resultado del análisis de los procesos de producción de bienes y
servicios, por lo que no necesariamente aluden a los atributos de los individuos o
a las habilidades y/o capacidades subyacentes de ellos”.
Los estándares de la competencia manifiestan paridad con las normas y
especificaciones propias de la industria en donde se establecen los niveles de
calidad que deben satisfacer los productos o las determinadas características que
estos deberían cumplir ajustándose a la realidad social en las que interactúan.
La sociedad actual, así como las nuevas tecnologías, ponen al alcance una infinidad
de recursos como son los sistemas de comunicación masivos y las fuentes de
información electrónicos, los cuales se caracterizan por potenciar un importante
desarrollo intelectual.
Por lo anterior se despliegan a continuación diversas propuestas que pretenden
evidenciar y, a la vez, aclarar la complejidad del concepto y su relación con el
autoperfeccionamiento y el autodidactismo de los catedráticos en las Escuelas
Normales Superiores.
De esta manera, el individuo se administra materiales educativos con la finalidad
de formarse profesionalmente en algún campo del conocimiento, es un gran
observador, incluso de mismo. A medida que éste avanza, se le abren nuevas
metas. En algún momento de este proceso necesita ayuda, de lo cual, en el caso
general, es consciente, por ello, en el momento que necesita ayuda la busca, y ya
sea que la encuentre o no termina la tarea que comenzó. Por otra parte, “el
autodidacta no sólo aprovecha cualquier oportunidad, sino que las genera.
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“Este estilo de estudio hace del aprendizaje una actividad automática. Así, el
individuo no aprende para aprobar ningún examen, ni para lucir sus
conocimientos. Se aprende por el simple placer de aprender, donde el conocimiento
o habilidad adquiridos son su mayor recompensa. Por lo tanto, podemos afirmar
que el autodidactismo es el método que mejor demuestra que el aprendizaje es
posible (Enebral, 2006)”.
En este sentido González (2007) sostiene que el autodidacta es el proceso por el
que uno se enseña a sí mismo, valiéndose únicamente de sus propias fuerzas.
Sin embargo, Guevara (2008) lo define como:
“… Toda actividad dicente verificada sin la presencia real o intencional del docente.
Existe autodidactismo cuando ante la palabra del profesor seleccionamos
contenidos e interpretamos su punto de vista a través del prisma del nuestro. No
es posible un autodidacta puro”.
El autodidactismo puro no existe: El hombre empieza su conformación mediante
la heteroeducación, es decir, influenciando directamente por otros, para luego ir
adentrándose en el autodidactismo. Además, el hombre se configura como
consecuencia de la interacción que establece con el medio ambiente. Según la
riqueza de esta interacción, el sujeto se independizará en mayor medida del medio,
de modo que pueda situarse frente a él y dominarlo.
El principal objetivo del sistema de educación pública es proporcionar a todos los
estudiantes una educación de buena calidad, apropiada a sus capacidades,
pertinente y útil para ellos y sus familias: sus comunidades y su nación a lo largo
sus vidas. Este sistema de educación debe estar fundamentado en la idea de que,
en las comunidades humanas ésta, es una actividad dirigida a la preparación de
nuevas generaciones y a todas aquellas personas que así lo deseen.
El individuo, al querer la sociedad, se quiere a sí mismo y la acción que ella ejerce
sobre éste, especialmente por la vía de la educación, no tiene por objeto, ni por
efecto comprimirlo, disminuirlo o desnaturalizarlo, sino por el contrario,
agrandarlo y hacer de él un ser verdaderamente humano. Cuestión que no es
congruente con uno de los modelos educativos que se conoce como la escuela
tradicional, el que presenta al catedrático como dueño absoluto del conocimiento
y el método, teniendo como rasgos distintivos el verbalismo y el autoritarismo. Así,
la ciencia se convierte en algo estático y el profesor en un mediador, mientras que
la dependencia que se establece entre el profesor y el alumno favorece una actitud
acrítica en el sistema de las relaciones sociales.
El estudiante así está destinado a asimilar únicamente lo que se le informa a diario
en el salón de clases. Dicho alumno se estancará en cuanto a los avances más
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importantes en el mundo de la ciencia, perderá la cualidad intuitiva, la
investigativa y sobre todo se estará convirtiendo en un ser totalmente dependiente
en la asimilación de conocimientos.
Otro modelo más reciente y mejor aceptado es la escuela nueva, la cual desplaza
la atención centrada en el catedrático hacia una atención centrada en el alumno,
no ha tenido la suficiente fuerza para erradicar a la escuela tradicional. El reto
para esta nueva escuela es inmenso, pues perturba los cimientos mismos de las
instituciones, criticando y descubriendo el currículum oculto de la escuela: roles,
actos, normas, funciones, autoridades, etc., que si bien, siempre han existido,
ahora se exponen abiertamente proponiendo nuevos procesos y cambio de papeles.
Es necesario vincular lo relacionado con lo explicado el término de
autoperfeccionamiento que a nuestro juicio es el fruto de los esfuerzos sistemáticos
por elevar la calidad de la educación y, particularmente, la profesionalidad y
calificación pedagógicas de los docentes. El papel que desempeñan las
representaciones en la configuración de los grupos sociales, y especialmente en la
conformación de su identidad, como catedrático y el proceso de cambio que se
requiere en estos momentos, lo instituyen como fenómenos sociales.
Nuestro interés estará centrado en la superación profesional, entendida como el
sistema de acciones consciente, con carácter continuo, sistémico, personológico y
evaluable, que propicia que los docentes, dentro del proceso de enseñanza-
aprendizaje, puedan erradicar las dificultades presentadas en su desempeño
profesional, y logren un saber ser que satisfaga las nuevas exigencias de la
educación.
Queremos referirnos al autoperfeccionamiento del docente, entendido como un
componente organizacional del currículo, cuyo fin es la autogestión del
conocimiento y la creación de condiciones de trabajo para encontrar solución a los
problemas y tareas profesionales, lo que posibilita el autodesarrollo personal y
profesional, mediante el cumplimiento de las funciones que debe desplegar el
docente.
Resulta necesario abordar el análisis crítico de diferentes enfoques acerca del
autoperfeccionamiento docente, tomando en consideración la trascendencia que
estos puntos de vista pueden llegar a tener en el modelo para el
autoperfeccionamiento del desempeño creativo del maestro.
En este sentido García (2010) sostiene que:
“… el autoperfeccionamiento docente, comprende un constante reanálisis de la
información sobre sus modos de actuar, los procedimientos, motivaciones y
conceptualizaciones sobre la labor pedagógica, que genera procesos de búsqueda
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y transformaciones, que recodifica, reorganiza y sistematiza todo el sistema de
trabajo del catedrático hacia estadios superiores de desarrollo conscientemente
determinados”.
La alusión al autoperfeccionamiento docente resulta de gran utilidad para
comprender las modificaciones que tienen lugar en la labor del catedrático, lo cual
presupone que no se refiere únicamente a las acciones que el mismo despliega en
aras de convertirse en un docente más creativo.
El primero de ellos concierne a la forma en que los saberes y las ideas acerca de
determinados objetos entran a formar parte de las Representaciones Sociales de
dichos objetos mediante una serie de transformaciones específicas.
El segundo da cuenta de cómo inciden las estructuras sociales sobre la formación
de las representaciones sociales, y de cómo intervienen los esquemas ya
constituidos en la elaboración de nuevas representaciones, estos planteamientos
no llevan a no perder la perspectiva de nuestra cultura educativa, de los saberes
que se hemos adquiridos y la necesidad de actualizarnos sin que intervengan
procesos que dependen de otros, como las capacitaciones, los seminarios, talleres,
reuniones pedagógicas, etc., que por lo general son relativas a insuficiencias
grupales y no propias por ello hay que generar el interés permanente por lo que a
continuación explicamos.
En tanto para Macías (2011) el autoperfeccionamiento es:
“…realizar un constante reanálisis de la información obtenida sobre modos de
actuar, procedimientos, motivaciones y conceptualizaciones acerca de la labor
pedagógica, que genera procesos de búsqueda y transformaciones a partir de la
experiencia propia y la ajena, que recodifica, reorganiza y sistematiza todo el
sistema de trabajo del catedrático hacia estadios superiores de desarrollo
conscientemente determinados”.
Resulta evidente en la cita anterior el hecho de que todo proceso de
autoperfeccionamiento docente favorece, en una u otra medida, el despliegue de la
creatividad del catedrático, pues coloca a éste en una postura autocrítica con
respecto a su labor profesional y, por ende, contribuye a la paulatina
transformación de sí mismo y de su actividad.
Así surge la interrogante: ¿Cómo perfeccionar el autoperfeccionamiento de los
docentes, en función del modo de actuación profesional del catedrático
contemporáneo? Para ello se necesita en correspondencia con nuestro criterio:
Determinar todas las acciones que deben realizar para lograr su auto
preparación.
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Crear las condiciones para que lo planificado se cumpla (organiza).
Asesorarse por especialistas de los centros de información científica o
biblioteca escolar.
Que el profesor regule, compruebe la efectividad en la búsqueda de
información (controla) y establezca juicios sobre la calidad de la información en el
intercambio con otros docentes.
Dominar las particularidades del nivel de enseñanza en que se desempeña.
Dominar el contenido y las habilidades que deben alcanzar los alumnos.
Incentivar, estimular y generalizar las buenas experiencias de trabajo.
Sugerimos que, para realizar la auto preparación, el docente reflexione sobre:
1. La comprensión de su rol profesional y las diversas maneras en que puede
perfeccionar su desempeño.
2. Regule, de forma metacognitiva, el proceso de auto preparación para planificar,
organizar, ejecutar y controlar el proceso.
3. Tenga una posición crítica y transformadora sobre sí y su labor pedagógica.
4. Domine en qué debe auto prepararse y cómo hacerlo.
5. Desarrolle el contenido desde la búsqueda y procesamiento independiente de la
información.
6. Tenga claridad en la tipología que puede adoptar la auto preparación, de acuerdo
con las diferentes funciones implicadas: docente-metodológica, de orientación
educativa y de investigación-superación.
7. Conozca el programa de la asignatura que imparte y los libros de texto.
8. Tenga claridad y dominio de los objetivos.
9. Analizar el contenido, de similar manera, en la trilogía asignatura - tema clase.
10. La autoevaluación como forma de control que posibilitará la retroalimentación
de la información que ha obtenido durante su auto preparación.
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La auto preparación, como parte de la superación profesional, posibilita renovar el
conocimiento para aprender a identificar y resolver los nuevos problemas de la
profesión de forma personal y en el trabajo colaborativo.
La relación entre las dificultades detectadas durante el desempeño, reflejadas en
la evaluación profesoral y las que de manera consciente reconozca el docente,
determinan la dinámica para el diseño correcto de la auto preparación que
permitirá la transformación al estado deseado.
4. DISCUSIÓN: SIGNIFICADOS EN DIÁLOGO
La rapidez y alarmante proceso de contagio del COVID 19 ha causado un impacto
sin precedentes en el desarrollo multidimensional en la población en todos los
países. En la alocución de inauguración del director general de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) en la conferencia de prensa sobre el COVID-19 del 11
de marzo de 2020 se señaló que se estaba propagando de persona a persona en
todas las latitudes del mundo, considerándose y declarándose una pandemia a
través de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2020).
Los efectos negativos que ha traído la pandemia COVID-19, han sido devastadores
en diversos ámbitos de la vida de los seres humanos, desde el ámbito de la salud
física y mental hasta el económico, cultural y social según datos de organizaciones
como la OMS (2020), la Organización Panamericana de la Salud (OPS, 2020) la
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2020) y World Visión
Internacional (2020).
Y sobre todo al conjunto de prácticas sociales que se encuentran relacionadas con
las diversas modalidades de la comunicación social, somos del criterio que no
lográbamos imaginarnos lo que sucedió con nuestra practicas cotidianas en la
interrelación catedrático-estudiante y en efecto, en los procesos de comunicación
social donde se origina principalmente la construcción de las Relaciones Sociales.
En este sentido, los medios de comunicación de masas tienen un peso
preponderante para transmitir valores, conocimientos, creencias y modelos de
conductas, pero estos en el proceso de formación de futuros docentes están muy
lejanos del proceso de transformación de actitudes y valores, aunque no de
conocimientos; ya que los medios que tienen un alcance general, como la televisión
o los que se dirigen a categorías sociales específicas como las revistas de
divulgación científica, por ejemplo, desempeñan un papel fundamental en la
conformación de la visión de la realidad que tienen las personas sometidas a su
influencia, pero no de manera particular y mucho menos en el proceso de
formación de algún profesional.
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La comunicación interpersonal y en particular la de las innumerables
conversaciones en las que participa todo catedrático durante el desempeño de su
labor en un día cualquiera de su vida cotidiana, es otra modalidad de la
comunicación social cuya influencia es igualmente significativa; aunque en la
pandemia esto no es recurrente, ahora necesitamos hacerlo pero de manera virtual,
y nos cuestionamos sin los conocimientos y las habilidades que se requieren para
establecer esta comunicación mediante los medios electrónicos; esto complica la
interacción y complejiza la formación de la representaciones sociales, por ello lo
primero era tomar conciencia del cambio.
Si bien algunos docentes han sido receptivos y positivos ante los cambios que ha
traído la COVID-19, para una gran cantidad de docentes impartir clases en línea
no ha sido fácil, especialmente para aquellos que tienen una conectividad limitada
o no cuentan con las herramientas tecnológicas más elementales o básicas para
poder desempeñarse.
La pandemia ha revelado muchas insuficiencias del sistema educativo de manera
muy particular en la formación de los futuros docentes y exacerbado las
desigualdades. Según una encuesta realizada por la UNESCO, UNICEF y el Banco
Mundial, “sólo la mitad de los países encuestados dieron a sus docentes
capacitación adicional sobre educación a distancia” (UNESCO, 2020). Por otro lado,
menos de una tercera parte ofrecieron apoyo psicológico para lidiar con la situación
actual.
En otro estudio donde también participó la UNESCO, se muestra que el 81 % de
los maestros de primaria y el 78 % de los docentes de secundaria a nivel mundial
apenas cumplen con los requisitos para desempeñar sus funciones, demostrando
que muchos no están preparados para abordar los problemas a los que se
enfrentan. El caso de Latinoamérica es todavía más preocupante, ya que el 83 %
de los maestros de primaria y 84 % de los maestros de secundaria no cuenta con
las herramientas necesarias para enfrentar los retos que ha traído la pandemia.
Con la llegada del COVID-19 queda claro que en el futuro se deben realizar cambios
para la formación docente. Los maestros necesitan tener los conocimientos sobre
las metodologías de enseñanza y el uso de las tecnologías para pasar de una
enseñanza presencial a online.
5. CONCLUSIONES: MIRADA HACIA EL FUTURO
Enfocando situaciones concretas, en México, la Red Nacional de Investigadores en
Representaciones Sociales y el Centro Mexicano para el Estudio de las
Representaciones Sociales (CEMERS) fueron creados con el apoyo académico y
científico de Moscovici. Su misión fundamental es promover la investigación en
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representaciones sociales como herramienta teórico-metodológica para el análisis
de las diversas problemáticas de la sociedad mexicana.
La difusión de los trabajos investigativos realizados en Europa ha permitido la
expansión de la Teoría de las Representaciones Sociales hacia Latinoamérica, que
cuenta con una riqueza cultural además de un sinfín de realidades sociales y
humanas que generan diversas problemáticas objeto de estudio.
Cuatro son los países que destacan en Latinoamérica: México, Brasil, Venezuela y
Argentina en la realización de investigaciones de Representaciones Sociales
teóricas y empíricas con temáticas diversas sobre fenómenos sociales, sin embargo,
es necesario señalar que a pesar de que hay investigaciones en educación no
existen publicaciones relacionadas con el desarrollo de prácticas docentes en
escuelas normales y mucho menos en época de la pandemia COVID 19.
Es importante mencionar que la teoría de las Representaciones Sociales sirve para
teorizar sobre los cambios o transformaciones de los catedráticos de la Escuela
Normal Superior permitiendo la inserción social o la ubicación de las personas en
la estructura social, no solo interviene para la exposición selectiva de distintos
contenidos conversacionales, sino que ejerce también una influencia sobre el tipo
de experiencia personal que se establece con relación al objeto de la representación.
Todo lo explicado, condiciona la relación con el objeto de que se analiza, en este
caso el cambio que se requiere desde la profesión y la toma de conciencia de los
catedráticos, así como la naturaleza del conocimiento que se alcanza sobre él.
Todos estos elementos contribuyen a la configuración de la representación social,
entrelazando sus efectos con los que provienen de las comunicaciones sociales. En
definitiva, la integración cognitiva de las innovaciones está condicionada tanto por
los esquemas de pensamiento ya constituidos como por la posición social de las
personas y de los grupos.
El papel de los catedráticos o docente es imprescindible para el desarrollo de la
experiencia de aprendizaje en un entorno remoto en medio de la emergencia
sanitaria usando las tecnologías de la información y comunicación o la
infraestructura tecnológica provista para ello, en modos asincrónicos mayormente,
el maestro sigue siendo esencial para dirigir el aprendizaje de los estudiantes esto
se ha visto manifestado fundamentalmente para facilitar un trabajo colaborativo y
de acompañamiento o seguimiento en el aprendizaje profesional de los docentes en
particular referido a sus habilidades y competencias en el uso de las tecnologías
para que sus estudiantes tengan un aprendizaje más efectivo sobre la base de la
selección argumentada, el procesamiento y transformación de la información y la
generación del conocimiento.
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6. DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE INTERESES
Los autores declaran que no existen conflictos de intereses en relación con
este artículo. No han recibido financiamiento ni apoyo de ninguna
organización o entidad que pudiera influir en el contenido del trabajo
7. CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORES
Autor 1
Conceptualización, Análisis formal, Investigación, Metodología,
Redacción borrador original , Redacción revisión y edición
Autor 2
Investigación, Metodología, Redacción borrador original
8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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