
22 RECUS. REVISTA ELECTRÓNICA COOPERACIÓN - UNIVERSIDAD – SOCIEDAD. UTM – ECUADOR ISSN 2528 - 8075
Menéndez Menéndez, Rodríguez Álava, Escobar García, García Ponce
1. Introducción
La sociedad en conjunto experimenta cambios constantes, causados
por lo general por aspectos económicos, políticos, educativos, sociales
culturales, ambientales, entre otros; producto de ello surgen también los
llamados conflictos sociales que han dado lugar a nuevas problemáticas,
permitiendo la intervención de profesionales que hagan frente a estas
situaciones, entre ellos, los trabajadores sociales, quienes centran su
atención en la resolución de problemas y el cambio social, son agentes de
cambio en la vida de los individuos, las familias y las comunidades.
(Mejía, 2012)
Los conflictos surgen del desarrollo de acciones incompatibles, que
corresponden a escenarios estrictamente conductuales, de interacción
social, familiar o personal. La intervención profesional plantea
alternativas para resolver esos conflictos teniendo como estrategias
básicas: la negociación, la conciliación, el arbitraje, la mediación y el
litigio legal, este último considerado como el más utilizado a la hora de
solucionar desavenencias que se ventilan en las instituciones del Sistema
Judicial.
Para lograr un desempeño efectivo en este campo, el trabajador social
emplea una visión social integrada a lo jurídico, lo epistemológico e
instrumental, desarrollando el rol de asesor, evaluador de situaciones y
testigo pericial (López, 2005, p. 171).
En este contexto, el peritaje social se convierte en un modelo de
intervención descriptivo e investigativo que se lo emplea para mediar y
resolver litigios de tipo familiar y social. Acorde a lo expresado, el
presente trabajo analiza el modo de actuación del trabajador social en el
área forense, identificando las principales funciones en su desempeño.
2. Materiales y Métodos
Para el análisis de la temática se presenta el estado del arte sobre el
Trabajo Social Forense, los comportamientos, las evidencias y los delitos;
así como las funciones y roles en los diferentes escenarios del ámbito
judicial; aspectos que evidencian la postura de los autores, sumado al
detalle de las acciones de este profesional en la Fiscalía General del
Estado en Portoviejo, Ecuador y permiten sustentar las respectivas
conclusiones.
3. Resultados
3.1. Trabajo Social Forense
La relación entre lo social y lo legal ha estado presente en la profesión
desde sus orígenes; los trabajadores sociales han participado en
problemáticas ligadas a los campos socio-jurídico. Los nuevos paradigmas
en el derecho, la ciencia y el Estado impactan en la práctica actual,
quienes encuentran en esta perspectiva un valioso fundamento de los
procesos de intervención social, que se puede considerar forense, en tanto
integraron los aspectos sociales y jurídicos a través de la práctica
profesional y política por la promoción y defensa de derechos (Ponce de
León, 2012).
Cuenta con un desarrollo significativo en la vertiente anglosajona,
cuyas intervenciones estuvieron presentes desde el mismo momento de la
constitución de Trabajo Social como disciplina científica. Tanto en los
Estados Unidos como en Inglaterra las asociaciones nacionales e
internacionales convocan a profesionales que trabajan en este campo, han
avanzado en la definición de sus funciones y misiones, en la descripción
de actividades específicas, cuentan con organizaciones profesionales, y
mantienen periodicidad de eventos.
En Latinoamérica, su desarrollo adquiere caracteres distintivos; países
como Brasil, Argentina, Uruguay, Colombia y Puerto Rico han logrado
instalar en sus comunidades profesionales un espacio específico y
especializado de práctica profesional forense. Participan de un debate
nutrido de producciones, discuten los alcances profesionales y no cesan
las perspectivas para dotar a la profesión de los cuerpos teóricos e
instrumentales en pos de mejorar dicha práctica a partir de su núcleo duro:
la administración de justicia.
En los últimos años los trabajadores sociales latinoamericanos han
logrado ocupar valiosos espacios en los sistemas de administración de
justicia, ganando el respeto de magistrados, funcionarios, otros
profesionales y operadores de diversa naturaleza (Krmpotic, 2013).
Esta perspectiva ganó relevancia en las prácticas profesionales, así
como los debates acerca de cómo nombrar la especialidad: ¿Trabajo
Social Forense?, ¿Trabajo Social Pericial, o Trabajo Social en perspectiva
socio jurídica? (Ponce de León, 2012).
El Trabajador Social Forense o Trabajador Social en el campo socio
jurídico, tiene como uno de sus roles, apoyar al juez u autoridad
competente con sus conocimientos especializados de tipo conceptual-
teórico, metodológico y/o técnico, para dar respuesta a la evidencia social
en el contexto penal, abordando los aspectos formales de la concepción
del delito y la prueba pericial.
Según la Federación Internacional de Trabajo Social (FITS), el
Trabajo Social promueve el cambio social desde la resolución de
problemas en las relaciones humanas, el empoderamiento y la liberación
de las personas con el propósito de propiciar bienestar en la sociedad. Para
su aplicabilidad, el profesional emplea las diversas teorías del
comportamiento humano y los sistemas de intervención social,
desarrollando procesos de interacción fundamentados en los derechos
humanos y la justicia social (Federación Internacional de Trabajo Social,
2010).
3.2. Los comportamientos, las evidencias y los delitos:
aspectos relevantes en el Trabajo Social Forense.
Las relaciones sociales están geográfica e históricamente determinadas
por las normas o reglas sociales que los individuos han pactado como
aceptables para vivir en sociedad. De esta manera lo que en una
determinada región o país se considera como crimen o delito puede,
jurídicamente no haber sido considerada como tal a pesar de su existencia
en las relaciones y vínculos socio familiares (Muñoz, 2000).
Para que un comportamiento sea considerado como una infracción a
la norma, este debe ser atípico, antijurídico y culpable. En los términos de
David (2006), para que una infracción (contravención, delito o crimen)
sea constituido, los juristas consideran que son tres los elementos que
deben cumplirse: