1. Introducción
Según Fuentes et al. (2010), el ahumado es una técnica tradicional de
preservación de alimentos que combina los efectos del salado y la
impregnación de los componentes del humo y el secado. Con este proceso
se logran tanto las características de sabor y color que son apreciadas por el
consumidor, como la apariencia de un producto natural afectado por un
mínimo procesamiento y el bajo contenido de sal.
El ahumado consiste en someter los alimentos a los efectos de los gases
y vapores de partes de plantas incompletamente quemadas, generalmente
de madera (productos de combustión lenta), la modalidad de ahumar los
alimentos llegó como una forma de preservarlos y según su definición,
consiste en una técnica culinaria a través de la cual los alimentos son
sometidos al humo que proviene de un fuego realizado con madera con poca
resina.
Los alimentos que pueden ahumarse son los embutidos, quesos, carne,
salmón, arenque, entre otros, como el pimentón (Pérez, 2012). Es un
proceso usado por el hombre para conservar los alimentos, principalmente
pescados, carnes y embutidos, así como partes nobles del cerdo como el
jamón. El ahumado consiste a grandes rasgos en someter a los alimentos,
previamente bañados en salmuera, a la acción del humo de maderas
olorosas. El humo seca la carne y actúa sobre ella impidiendo su
descomposición y proporcionándole un sabor peculiar (Mestre, 2013).
El ahumado puede efectuarse en caliente o en frío. Entre estos dos
procedimientos existen varias diferencias. De ellas, el tratamiento a
diferentes temperaturas es el más notable. El proceso en caliente se efectúa
a altas temperaturas (entre 70 y 90° C), por lo que finalmente se obtiene un
producto con un cierto grado de cocción. Con la aplicación de esta
metodología los tiempos de ahumado nunca son muy prolongados (entre 3
y 8 horas), obteniéndose un ahumado “suave” y el producto deberá ser
consumido rápidamente (LAO, 1970).
La chuleta de cerdo ahumada es un producto obtenido a partir de la
porción de cerdo, después de remover la paleta, el pernil, la tocineta y la
grasa de la espalda. Contiene una porción de costillas y el lomo, con adición
o no de condimentos o especias, sometido a un proceso de curado,
ahumado, cocción y envasado en un material (Fierro, 2009).
Las enzimas son catalizadores poderosos, manipulables y amigables
con el ambiente, en la actualidad y gracias a los avances en distintos campos
de la ciencia se utilizan en aplicaciones tradicionales, como la industria
alimentaria, comida para ganado, detergentes, textiles y curtiduría, y
también en otras áreas que incluyen a la farmacéutica, la de diagnóstico y
la química fina (Ramírez & Ayala, 2014).
Las enzimas están involucradas en diversos aspectos de la producción
de alimentos. Se pueden agregar a un proceso, pero también pueden ser
elaboradas por microorganismos presentes en fermentaciones, lo que da
como resultado un alimento con características de composición y
sensoriales deseables para su aceptación por el consumidor. Por otro lado,
no se debe olvidar que forman parte del metabolismo de las células que se
consumen como parte de la alimentación: frutas, verduras y de tejidos
animales. Adicionalmente, su utilización para la producción de materias
primas en la industria alimentaria es muy relevante (Peña & Quirasco,
2014).
La bromelina es un complejo de enzimas que digiere proteínas
(proteolítica) que se encuentran en la fruta y en mayor concentración en el
tallo de la piña (Ananas comosus). Puede hidrolizar o descomponer una
amplia gama de tipos de proteínas en un rango de ambientes tanto ácidos
como alcalinos (Edward, 2016). Esta enzima tiene importantes e
innovadoras aplicaciones dentro de la biotecnología, usándose en la
industria alimenticia, principalmente para formular ablandadores de carne
y fabricación de cervezas y quesos, entre otros (Quinde & Sánchez, 2013).
La bromelina se destaca por su actividad proteolítica, es decir, ayuda a
digerir las proteínas descomponiéndolas en aminoácidos; cuando se ingiere
con el estómago vacío actúan sus propiedades como agente antinflamatorio
(Piñeiro, 2009).
La papaína es una enzima proteolítica presente en las papayuelas, la
cual tiene alta actividad biológica, por lo tanto, es un componente
ampliamente usado en diferentes líneas medicinales, aislamiento de células,
detergentes, cuero y textiles, cosméticos, industria farmacéutica y
dermatológica, y en alimentos principalmente como clarificador de cerveza
y ablandador de carnes (Gil, Bedoya, Millán & Benavides, 2012).
La papaína es una potente enzima digestiva que frecuentemente se
encuentra en la fruta de la papaya (Carica papaya) y se extrae de ella;
también es conocida como proteinasa de papaya. La enzima de la papaya
desempeña una función fundamental en el proceso digestivo al participar
en la descomposición de fuertes fibras de proteína (Edward, 2017). La
papaína puede desempeñar una función muy importante en la
descomposición de toxinas y es un potente antiséptico, digestivo,
antioxidante y agente inflamatorio (Foodnewslatam, 2018).
2. Materiales y Métodos
La presente investigación se realizó en los laboratorios de la Facultad
de Ciencias Zootécnicas de la Universidad Técnica de Manabí, extensión
Chone; ubicada en el kilómetro 2 ½ de la vía Chone – Boyacá, del cantón
Chone, provincia de Manabí, Ecuador. Se empleó el diseño completamente
al azar (DCA), al 0,05 de nivel de confianza (P ≤ 0,05), con un arreglo
factorial de 2x2, utilizando 2 enzimas diferentes: papaína y bromelina en 2
concentraciones: 1,0 y 0,5 g de enzima por cada 100 g de chuleta de cerdo
como se muestra en la tabla 1:
Tabla 1.
Diseño al azar (DCA)
Fuente: Elaboración propia.