1. Introducción
La figura del guía turístico ha trascendido los tiempos con la conversión
del turismo en un fenómeno de masas, provocando ya desde mediados del
siglo pasado un incremento notable de la demanda, lo que condicionó que
las empresas del sector optaran por la contratación de personas con ciertas
características específicas que desempeñaran este rol en la actividad
turística (Barranco, 2013).
Según Córdoba (2010), el acelerado desarrollo de la relación demanda
- oferta - demanda es cada vez mayor, en lo cuantitativo y cualitativo, unido
a las exigencias a la profesión del guía de turismo, con un incremento de
sus funciones asociadas a la organización, conducción y animación de los
recorridos, que, a su vez, también se han ido diversificando a parajes
naturales, sitios históricos y culturales fuera del ámbito citadino. Esto ha
conllevado a que la definición de guía de turismo haya evolucionado
paralelamente con el desarrollo del turismo, y que en su conceptualización
actual se valoren elementos de carácter técnico, educativo, psicológico,
empresarial y éticos.
Bertonatti, Iriani & Castelli (2010), en su artículo titulado “Los centros
de interpretación como herramientas de conservación y de desarrollo”
expresan claramente, los elementos que caracterizan la actividad de guiaje
turístico y la falta de preparación de estos profesionales ante el nuevo reto
que se presenta en la búsqueda de la calidad de los servicios de recorridos
turísticos; los mismos expresan:
…resulta una experiencia bastante familiar cuando se contacta el
servicio de un guía: el guía dice su nombre, le cuenta que recorrerán
la ciudad y arrancan. De ahí en más, se suceden expresiones
reiterativas de este tipo: ‘a su derecha, pueden observar…’, ‘a su
izquierda, tienen…’, ‘allí, adelante, miren...’. Se multiplican una y
otra vez esas expresiones, acompañadas por imágenes de edificios,
templos, parques, sitios históricos y mucha, mucha información.
Abundan fechas y nombres que apuntan a demostrar erudición
(escribí erudición y no sabiduría). El guía se despide ante un público
que tiene un cóctel de fechas, personajes y lugares, algo de
cansancio, ganas de llegar a su habitación del hotel y la sensación de
haber cumplido con una obligación cultural (Bertonatti, et al., 2007,
p.113).
Una conceptualización que refleja lo anteriormente expresado es la que
ofrece Pedroso (2001), al definir el guía de turismo como:
... el sujeto que acompaña e informa a un grupo de viajeros ya sea en
un circuito por varias ciudades o países o simplemente durante una
visita a una ciudad. Es aquella persona, debidamente entrenada y
calificada, cuya función básica es recibir, despedir, guiar e informar
a un viajero o a un grupo de viajeros, tanto nacionales como
extranjeros, ya sea en un circuito por varias ciudades o simplemente
durante la visita a una ciudad o región turística de un país dado;
mostrándoles en una forma amena y estimulante, en la lengua de los
visitantes el patrimonio cultural de dicho país o región, desde el
punto de vista histórico, arquitectónico, artístico y folklórico,
además de su patrimonio natural y ambiental, en relación con su
geografía, flora, fauna, etc.… (p.12)
Un análisis preliminar de la práctica profesional de los guías de turismo
en ejercicio, en los últimos años, y la observación participante de las autoras
como guías de turismo en su práctica preprofesional, indica que con
independencia de la preparación actual lograda en los mismos desde la
formación inicial básica, sigue siendo una debilidad esencial lo relacionado
con su preparación en relación con la interpretación patrimonial, como una
de las herramientas esenciales en su actividad profesional.
Lo anterior reclama un diseño de los procesos de capacitación y
superación, en correspondencia con el encargo social de cada empresa en
particular, tomando como premisa el diagnóstico de necesidades, a partir
de cuyos resultados se realizan los convenios necesarios con el sistema de
formación profesional para el turismo, centros de educación superior u otras
entidades, según corresponda.
Un elemento esencial es el diagnóstico y determinación de las
necesidades particulares de los profesionales y las empresas en que laboran.
En este caso, el conocer en detalle a los guías de turismo, permite precisar
las potencialidades que se pueden estimular como fortalezas en su
formación y la eliminación de las insuficiencias o debilidades de su
formación anterior.
El presente trabajo tiene por objetivo socializar la concepción y
resultados de un diagnóstico dirigido a la determinación de necesidades de
superación de los guías de turismo en relación con el desarrollo de la
competencia comunicativa para la interpretación patrimonial.
2. Materiales y Métodos
El presente estudio se desarrolla en el destino turístico Cayo Santa
María, localizado hacia el centro de Cuba. Como máxima responsable de la
prestación de los servicios de asistencia y representación turística en el
destino se encuentra la agencia de viajes Gaviota Tours Centro, receptivo
del grupo de turismo Gaviota S.A. en los cayos del Norte de la provincia de
Villa Clara, Cuba; la misma pone a disposición del cliente, programas
turísticos variados con el apoyo especial de un colectivo de 70 guías
especializados en varios idiomas, quienes conducen las visitas turísticas.
Se realizó un diagnóstico para constatar la preparación que poseen los
guías de turismo y determinar sus necesidades crecientes de superación, en
función de ofrecer respuestas a las exigencias sociales y económicas
relacionadas con la actividad turística.
Se utilizaron como métodos empíricos el análisis de documentos, con
el objetivo de constatar cómo se concibe y expresa, en los documentos
normativos y legales, lo relacionado con la actividad de guía turístico y la
formación permanente del profesional del turismo.
La encuesta a los guías de turismo se utilizó con el propósito de
constatar el estado actual de la preparación que poseen los guías en relación
con la interpretación patrimonial en los recorridos turísticos guiados.
Se realizó una entrevista grupal a directivos y profesores vinculados a
la formación profesional de los guías de turismo en Formatur (Escuela de
Formación de los profesionales para el turismo en Cuba), con el objetivo de
conocer sus criterios con respecto a la preparación recibida por los guías
certificados en cuanto a competencia comunicativa en interpretación
patrimonial.