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ReHuSo: Revista de Ciencias Humanísticas y Sociales
e-ISSN 2550-6587
https://revistas.utm.edu.ec/index.php/Rehuso/index
Vol. 6 Núm. 2 (132-140): Mayo - Agosto 2021
rehuso@utm.edu.ec
Universidad Técnica de Manabí
DOI:
realmente libres. La libertad consiste en la posibilidad de gozar de los mismos derechos y las
mismas oportunidades en todos los planos de su existencia. (Duarte & García, 2016)
El feminismo decolonial y el Buen Vivir enfrentan, conceptualmente hablando, el desafío de
crear una epistemología decolonial a partir de los espacios imaginarios de la poscolonialidad y
la decolonialidad. El Buen Vivir y el feminismo decolonial comparten anhelos importantes
como la descolonización del conocimiento, así como el énfasis en los afectos y el sentir como
formas propias para ir más allá del materialismo, forma dominante de la ontología moderna.
En efecto, los afectos y el sentir hacen parte de las epistemologías del Sur, y conforman un
intento por crear formas de conocimiento más allá del pensar y de los dogmas sustanciales a
las filosofías occidentales. (Zaragocin, 2017)
A pesar de las limitaciones evidentes del feminismo latinoamericano, resulta superador en
términos políticos y prácticos a la teoría colonialista, blanca y europea, porque denuncia la
imposición cultural del mestizaje, la discriminación económica, la exclusión social, educativa
y de acceso a los sistemas de salud; la heterosexualidad obligatoria y los conflictos entre
pertenencia comunitaria y feminismo, como temas centrales para el pensamiento sexual
latinoamericano contemporáneo. Asimismo, existe una intensa revisión sobre la mirada racista
y colonialista que se ha terminado reproduciendo incluso en esta corriente, que se muestra en
investigaciones, proyectos y discursos, que se interesa cada vez más en valor las resistencias
indígenas y las luchas populares de toda la región. (Bard & Artazo, 2017)
Desde el Trabajo Social, en base a sus principios inspiradores de lucha por la igualdad y la
justicia social, desde donde, una vez identificada la dimensión de los fenómenos y sus
problemáticas, se deben aportar soluciones de empoderamiento y formas de intervención que
efectivamente colaboren en la transformación de las estructuras y discursos sociales que
consideran que las mujeres ya han alcanzado la igualdad efectiva y en la lucha porque se
alcance de manera real. Eliminar todas las formas de discriminación existente, entre las que se
incluye el fenómeno más extremo de la misma, la violencia de género, se convierte en un reto
del siglo XXI en el que todos y todas los/as profesionales del Trabajo Social cuentan con una
responsabilidad añadida que debe traspasar las barreras de las instituciones en las que se ubican.
(Fernández, 2015)
La práctica profesional se orienta en función de la perspectiva teórica (implícita o explícita)
que la sustenta, desde la postulación de una cosmovisión que obtura o habilita la consideración
de determinadas dimensiones de las relaciones sociales. Tener presente el plano de las
relaciones sexo-genéricas a la hora de pensar y actuar las políticas públicas resulta fundamental
para construir una mirada compleja del mundo social. En este sentido, algunos conceptos y
categorías que encuentran su origen en los feminismos y las teorías de género, tales como
división sexual del trabajo, heterosexualidad obligatoria, sistema de sexo-género, segregación
laboral por género, brecha salarial por género, estereotipos laborales de género, entre otros,
contribuyen a visibilizar un entramado de desigualdades de género imposibles de ignorar a la
hora de la intervención social. (Goren, Prieto, & Figueroa, 2018)
Es imposible no asombrarse frente a la ineluctable distancia que separa a los inicios del
feminismo respecto de su actualidad radical. La continuidad parece ser simplemente de
nombre, lo que nos obliga a dejar planteada la siguiente pregunta: ¿No sería conveniente, a los
efectos de evitar generalizaciones erradas, llamar de otra manera a aquellas mujeres que
lucharon siglos atrás por causas loables? ¿O bien llamar de otra manera a nuestras feministas