
Gabriela Banegas Vizuete, Ernesto Cortés Pizarro, Osvaldo Fosado Téllez
La Técnica. Publicación semestral. Vicerrectoría Académica. Universidad Técnica de Manabí, ECUADOR
pescado, referenciando la normativa actual, como también los parámetros a
considerar en el diseño del estudio. En vista de que la generación diaria de
residuos de pescado es considerable y su disposición final se ve comprometida,
se plantean dos propuestas, mismas que son realizables, ya que su inversión es
mínima y requieren de una eficiente organización por parte de la
Administración del Puerto. Los registros de las estadísticas de desembarque
anuales de SERNAPESCA, fueron claves para la caracterización de los residuos
de pescado. Se determinó tres especies representativas y frecuentes
desembarcadas en el Puerto de Coquimbo (Engraulis ringens, Trachurus
murphyi, Scomber japonicus).
La cuantificación de los residuos se vio favorecida por la disposición de
materiales y equipos para pesaje, tales como: una grúa y balanza industrial.
Los parámetros más representativos establecidos por la NCh. 2880 y desde el
punto de vista del proceso de compostaje y calidad de realización de compost,
que se toman en cuenta son: La relación C/N, humedad, pH, densidad, fósforo
y potasio. La proporción existente entre carbono y nitrógeno es uno de los
parámetros esenciales para determinar desde un comienzo la calidad de un
compost, por lo que, para estabilizar la relación C/N del residuo pescado (4,3 –
4,9), se debe adherir viruta o aserrín como agente estructurarte, dado que
poseen una relación C/N de 400 (C%= 40, N% = 0,1). La humedad es otro factor
de interés, debido a que afecta la disponibilidad de oxígeno presente en la pila a
compostar.
En el proceso de compostaje, el pH óptimo para que actúen los
microorganismos es de 6.5 a 7.5; sin embargo, estos valores varían durante
todo el proceso (O’Ryan y Riffo-Prado, 2007, p. 18). No existen diferencias
significativas entre la cantidad de residuos generados diariamente, lo que
sugiere que la estrategia a utilizar puede ser independiente del día que se trate
(exceptuando los lunes). Por tanto, se considera que se debe destinar una parte
del residuo a la pila de compostaje (3 m
3
de residuo con 1 m
3
de aserrín) y el
sobrante corresponde enviar a la planta productora de harina de pescado, de
esta manera no se desperdicia el residuo y abastece a los dos procesos.
La elaboración de compost a base de residuos de pescado, surge como una
propuesta con base en estudios y experiencias realizadas por el Grupo de
Suelos del CRUB de la Universidad Nacional de Comahue, bajo la dirección de
Julia Mazzarino. Han desarrollado experiencias de compostaje con residuos
orgánicos desde 1994, en el N.O. de la Patagonia, específicamente con
eviscerados de pescado y cuyo aspecto importante es la calidad del producto
final en cuanto al contenido de materia orgánica, nutrientes, pH, humedad y
conductividad eléctrica (Mazzarino et al., 2005).
Los criterios determinados para el Plan de manejo están orientados a mejorar la
disposición de los residuos de pescado, abordando estrategias de disposición,
tratamiento y reutilización de los mismos. La elaboración del mismo es con la
finalidad de minimizar los riesgos sanitarios y ambientales producidos por el